El musolari engreído es musolari perdido
"dibujo de
Mingote "Novato sin jugada"
Algunos jugadores inexpertos o con delirios de grandeza desprecian la Chica,
engañados por su pequeñez. Pero no hay que descuidarla, las piedra que
proporciona valen tanto como las otras. El jugador consciente debe aspirar a
ganar la Chica también (sobre todo, cuando el compañero se ha ganado la Grande)
Cuando el juego está llegando a su fin es muy importante vigilar la marcha de la contabilidad. El no hacerlo puede acarrear grandes desgracias, como la de estar el jugador oyendo las trompetas triunfales con Treinta y Una en la mano y resultar que el contrario se sale al concederle un simple "porque no" a la Grande.
Aunque ya es sabido que ningún musolari pierde por torpeza (no hay por definición, un musolari torpe) sino por haber tenido malísima suerte (cuando sólo ha sido mala se debe ganar), no es aconsejable lamentarse en exceso. Conviene que el ganador se enorgullezca de su superioridad, lo que va a ponerle a nuestra merced en la próxima partida, porque:
"El musolari engreído es musolari perdido". (Precioso refrán).
[ Ley de Uriol ] [ Las diez reglas de Oro ]

