Excursion ciclista 2006
BARCELONA 2006
El musolari engreído es musolari perdido
"dibujo de
Mingote "Novato sin jugada"
Algunos jugadores inexpertos o con delirios de grandeza desprecian la Chica,
engañados por su pequeñez. Pero no hay que descuidarla, las piedra que
proporciona valen tanto como las otras. El jugador consciente debe aspirar a
ganar la Chica también (sobre todo, cuando el compañero se ha ganado la Grande)
Cuando el juego está llegando a su fin es muy importante vigilar la marcha de la contabilidad. El no hacerlo puede acarrear grandes desgracias, como la de estar el jugador oyendo las trompetas triunfales con Treinta y Una en la mano y resultar que el contrario se sale al concederle un simple "porque no" a la Grande.
Aunque ya es sabido que ningún musolari pierde por torpeza (no hay por definición, un musolari torpe) sino por haber tenido malísima suerte (cuando sólo ha sido mala se debe ganar), no es aconsejable lamentarse en exceso. Conviene que el ganador se enorgullezca de su superioridad, lo que va a ponerle a nuestra merced en la próxima partida, porque:
"El musolari engreído es musolari perdido". (Precioso refrán).
[ Ley de Uriol ] [ Las diez reglas de Oro ]
Aprender a Jugar al mus
Este texto esta recogido de por ahí y traído aquí desde
el foro:
La rapidez y la audacia son esenciales. Si a esto se añade el buen humor y la
broma oportuna, sembrando en los contrarios la duda de que la cosa vaya en
serio, los resultados pueden ser devastadores.
Repartidas las cartas, no es conveniente que los dos compañeros las miren a la
vez, con lo que darían ocasión a los contrarios de intercambiar sus señas (
suponiendo que los contrarios sean, como es de esperar, veloces como
relámpagos). Es preferible que la "mano" mire sus cartas mientras el otro vigila
( con ojo de lince, por supuesto).
Cuando no se tiene la suficiente agilidad o sentido de la oportunidad para pasar
señas, es recomendable abstenerse. Siempre es mejor dejar al compañero en la
ignorancia, por triste que resulte, que dar ocasión a los contrarios de
enterarse de las cartas que tiene uno, que es algo de lo que los contrarios,
seres despiadados y sin escrúpulos, se aprovecharán seguramente.
Primer mensaje



